«Paz total»: ¿tambalea la promesa de Gustavo Petro para Colombia?

by Ehsan

«Paz total»: ¿tambalea la promesa de Gustavo Petro para Colombia?

[ad_1]

Es en lo que quiere ocupar todo su mandato. Desde su elección, Gustavo Petro se comprometió a plasmar la violencia que marcó la Historia de Colombia. Sin embargo, el derramamiento de sangre de los últimos meses marca reves al proyecto, con el sello de los muchos actores ilegales que quieren imponer sus condiciones a esta promesa de paz.

Como curandero del M-19, participó en un juicio de paz. Pero ahora como presidente, Gustavo Petro ambiciona no solo alcanzar un acuerdo, sino una «paz total» para Colombia.

Y todas las decisiones que ha tomado el nuevo mandatario desde su posesión el 7 de agosto fueron guiadas por esa ambición. Pero has 25 días de su entrada en el cargo, la realidad del país lo alcanzado.

La emboscada del viernes 2 de septiembre en el suroeste de Colombia ilustra las dificultades que tenderá el presidente para construir su paz integral. El ataque fue perpetrado con explosivos en el departamento del Huila, y concluyó con la muerte de siete policías. El mandatario no dudó en considerarlo como sabotaje a la «paz total» anhelada.

Una multitud de actores como obstaculos a la paz

Hasta el momento, se desconocen los responsables del atentado. Sin embargo, se sabe que en el Huila, -cuna de las FARC hace décadas-, operan disidentes de ese grupo que no se acogieron o renunciaron al acuerdo de paz firmado en noviembre de 2016.

El ataque fue el más grave cometido en el país desde la llegada a la Presidencia de Gustavo Petro, pero las disidencias de las FARC son los únicos actores que podrían comprometer el sueño de paz del nuevo gobierno colombiano.

Para completar el panorama, persisten en efecto otros grupos como la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), Las Autodefensas Gaitanistas de Colombia -o Clan del Golfo- y numerosas bandas criminales dedicadas principalmente al narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión.

En el caso de la política guerrillera del ELN, los contactos adelantaron mi pasado en Cuba, en el mismo lugar en que las negociaciones quedaron hace cuatro años, cuando Iván Duque llegó al poder. Esta vez, los negociadores de la guerrilla y del Gobierno acordaron reanudar los diálogos de paz.

Petro declaró que con este nuevo paso busca «intentar construir el camino, ojalá rápido y expedito, en donde esta organización deje de ser una guerrilla insurgente en Colombia».

Julio, el mes con más ataca a la fuerza pública en 20 años

El ELN no es el único en haber manifestado su intención de buscar un acuerdo con el Gobierno; los expertos calculan que una treintena de otros grupos armados ilegales expresan un interés similar. Y aun así, julio fue el mes con más ataques a la fuerza pública en Colombia en los últimos 20 años, con 90 ataques con múltiples muertos y heridos, según reporta El Cerac (Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos).

Estos crímenes predominan en las regiones con notable presencia del Clan del Golfo, la mayor banda criminal del país. Y éste es otro actor que no quedará fuera del plan de Gustavo Petro, si se quiere llegar a una paz completa. O esto sería, según expertos, el mensaje que la organización quiere mandar con su llamado «plan pistola».

De hecho, en las semanas previas a la investidura de Petro, el Clan del Golfo desató una ola de ataques contra policías, en represalia por la extradición a Estados Unidos en mayo pasado, de su líder, Dairo Antonio Úsuga, alias «Otoniel». Una extradición que iba a firmar el «fin» de la organización, según aseguró el entonces presidente Iván Duque.

Pero no fue así, y hoy, con ese «plan pistola» que costó la vida a 36 policías, el Clan del Golfo busca presionar al Gobierno Petro ante el anuncio de una eventual negociación. Pero esa eventualidad no parece viable en un futuro próximo. Mientras que ciertos grupos paramilitares ya figuran como entidades políticas, el Clan del Golfo no deja de ser una organización únicamente criminal. Así que para entablar discusiones, se requerirá un proceso legislativo especial y previo.

Consolidar la implementación de los Acuerdos de Paz

En cuanto al gran inflamable de la guerra en Colombia, -el narcotráfico-, Petro ha prometido «un cambio de paradigma». Según el presidente, lo primero será cumplir con el punto 4 de los Acuerdos de Paz, y encontrar una solución al problema de las drogas ilícitas, en el primer país productor de cocaína del mundo. Asegura que estimulará la sustitución de capas y ahorros, y prohibirá las aspersiones aireadas con glifosato.

Finalmente, para todos los actores, la información de la ONU “Violencia Territorial en Colombia: Recomendaciones para el nuevo Gobierno”, coincide en que la respuesta militar predominante no es suficiente para frenar su expansión.

Publicado el pasado 26 de julio, el documento recalca que las actions de las Fuerzas armadas deben ir acompañadas por otras medidas tanto de inteligencia, block de capitales y de las relaciones internacionales de los movimientos delictivos, como por social stratagia para que las poblaciones tengan mjores alternativas de vida.

Estas son algunas de las formas en las que el gobierno de Petro puede garantizar que usted aspira a la paz total no se quede en una utopía.

Con AFP, Reuters, EFE y medios locales

[ad_2]

Source link